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El Comité 1×03 – Murciélagos bomba y otros animales en guerra

Históricamente se han aprovechado las posibilidades que ofrecían los animales para matar mejor, para utilizarlos como arma de guerra.  Contamos un experimento de los EEUU durante al Segunda Guerra Mundial en el que se armó con diminutas bombas incendiarias a miles de murciélagos con la idea de lanzarlos desde un bombardero sobre Japón, provocando fuegos en los edificios  (muchos de madera y papel) de los edificios de las ciudades enemigas. El Proyecto Rayos X, idea del dentista de la primera dama Eleanor Roosevelt, se testó en mayo de 1943 por el ejército con intención de desarrollarlo a gran escala.

Murciélago bomba

El ensayo para lanzar a estos murciélagos kamikaze tuvo un final rocambolesco, además de cruel. lo hemos visto en el libro «En casa, una breve historia de la vida privada«, de Bill Bryson  y en Defense Media Network.

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Venimos utilizando animales para propósitos inconfesables desde siempre. Unos herpetólogos descubrieron en Sicilia varios ejemplares de boa de las arenas, que se consideraba extinta. No es una especie endémica; fue llevada en época de la Grecia clásica. Los griegos las llevaban consigo y las usaban como arma de guerra, lanzándolas contra la cubierta de los barcos enemigos para provocar el pánico en las filas contrarias.

Escorpiones en guerra
becerrillo

Los persas, según Herodoto, defendieron sus ciudades del asedio del Imperio Romano lanzando bombas de barro repletas de escorpiones vivos. El sistema, al menos según estas fuentes, funcionó contra las legiones de Severo.

Los conquistadores españoles, incluyendo al propio Cristobal Colón, también utilizaron animales en América. Caballos y perros, mastines como el famosísimo Becerrillo, adiestrados para perseguir y despedazar a los nativos durante la batalla.

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